Las mujeres latinoamericanas dicen “presente” en el mundo masculino de la tecnología

En la actualidad es un hecho la igualdad de condiciones entre géneros, en el pasado quedo la superioridad del hombre en diferentes labores o que las mujeres no pueden ni tienen la capacidad de desenvolverse  en determinadas funciones. La tecnología ha venido cargada de nombres de ambos sexos y es que los avances de esta nueva era digital no ha distinguido especie. Tal es el caso de la estudiante de ingeniería electrónica Lilia Lobato Martínez.

La joven de tan solo 18 años quien en el 2016 ganó la competencia femenina internacional Technovation para seguir desarrollando Ool, vuelve a dar de qué hablar. En esta oportunidad con su decisión de desarrollar una nueva aplicación. Se basa en un compendio de todas las organizaciones sin fines de lucro para determinar lo que México está construyendo, utilizando los $10.000 del premio, en un proyecto que ha vinculado hasta el momento en la segunda ciudad más grande de México a más de 1.000 voluntarios con 20 grupos sin fines de lucro.

Constancia, disciplina y trabajo

Lobato invertía grandes cantidades de  tiempo para quedarse hasta altas horas de la noche observando cientos de videos en YouTube con el fin de aprender el código informático requerido para la construcción de su aplicación ganadora Ool para voluntarios en Guadalajara, México.

Según sus declaraciones uno de los motivos que la condujeron a esta iniciativa es que constantemente la mayoría de las personas sencillamente se quejaba de que todo estaba mal, pero no veía  nadie salía a la calle como voluntario.

Entre sus planes a futuro está la creación de un centro destinado a la enseñanza a niños a codificar. De igual manera afirmo que muchas de sus amigas rehuían del sector tecnológico por considerarlo como dominado por hombres, y es que únicamente cuatro de 40 estudiantes en su curso son mujeres.

El papel de las mujeres en la tecnología

Según los expertos en América Latina, el papel de la mujer en tecnología y ciencia ha quedado muy por detrás de la participación de los hombres. Y si bien se está incrementando la comprensión de la necesidad de modificar el desequilibrio, las presiones tanto sociales como económicas conllevan a que muchas se inclinen por otras áreas o se estima que comiencen a trabajar inmediatamente después de que culmine la educación secundaria en vez de continuar estudiando.

En cuanto a esto la jefa de la Unesco para temas femeninos, tecnológicos y científicos de América Latina Gloria Bonder, aseguró que los chicos se confían de que para ellos es sencillo y esperan ser inteligentes en el área de tecnología y lamentándolo mucho no se espera eso de las chicas, lo cual está más que reafirmado frecuentemente por el sistema educativo.
Según la Unesco a pesar de que el 44% de todos los cargos en la región de investigación científica están ocupados por mujeres, el género no está representado del todo en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Pero ahora mismo se llevan a cabo diversos proyectos orientados a mejorar el acceso de las jóvenes con el fin de darles la capacidad y confianza para competir por este tipo de trabajos.

El código QR por fin llega a tiendas y transporte para despedir al plástico

Según el anuncio emitido por Jorge Noguera director de Desarrollo de Mercados de MasterCard para América Latina y El Caribe, la tecnología de pago de productos a través de código QR,  tanto en comercios como de viajes en taxis o buses, estima tiene fecha de llegada al Perú a finales del 2017. El ingreso de este innovador mecanismo al mercado local está orientado a cualquier tipo de tiendas y transporte como solución para cubrir la necesidad de un sistema moderno de pagos en áreas donde no llegan ciertos dispositivos como el POS.

Esto implica que el usuario podrá efectuar los pagos de sus consumos mediante su Smartphone en aquellos locales o vehículos que dispongan de dicho código, para sustituir la cancelación en efectivo y/o tener que pasar tarjetas en un POS.

Adicional a ello, se planean introducir otras innovaciones a dicho mercado, se trata de introducir un mecanismo que permita el pago de los viajes en sistemas como el Metro de Lima, igualmente a través del Smartphone, o la posibilidad de elegir y comprar boletos de avión mediante una conversación con Facebook Messenger.

De igual manera se trabaja en la introducción a la región de dispensadores de productos con código QR, pero especificó que dicho desarrollo podría tardar un poco más en llegar al Perú debido a que el uso de esas máquinas se concentra aún en pequeños segmentos.

MasterPass arribará al país 

El  ejecutivo también anunció para el segundo trimestre del 2017 el ingreso de MasterPass al Perú, explicando además que dicho sistema de billetera electrónica dará la posibilidad a los usuarios de efectuar pagos en sitios de e-commerce – que incluye entre otros a las  aerolíneas – desde una aplicación instalada en el Smartphone. No obstante, comentó que apuntarán de igual forma a las transacciones diarias como compras en restaurantes y pagos en el transporte y que proyecto se realizará en coordinación con los bancos.

En líneas generales, la compañía ve también con buen potencial el expandir los medios de pago electrónicos en segmentos rurales, empresas pequeñas y medianas, servicios profesionales, agroindustria, y mercados populares. Afirmando que con ello se podría elevar la penetración de dicho mecanismo en las transacciones locales al 30%, pues hoy es tan solo del 10%, es decir, por cada 10 pagos solo uno es por medio electrónico.

Proyección hacia el futuro 
El reporte del cierre del año 2016 de MasterCard arrojó resultados globales positivos y pese a que es sabido que la firma no disgrega su balance por región, Noguera expuso que es bastante favorable la perspectiva para América Latina en el presente año.

Su argumento se fundamenta en que a su juicio casi todos los mercados latinos están atravesando un punto de inflexión: Brasil está emergiendo de un complicado año; Argentina viene de la mano de un mejor panorama con el cambio de gobierno; mientras Perú, Colombia y Chile continúan en buena línea. A pesar de que existen desafíos por solventar, son buenos los indicadores de inversión y gasto.