¿Qué tan seguro es comprar por Internet?

El barómetro del CIS arrojó que siete de cada diez internautas en España afirman que dar el número de tarjeta para efectuar compras por internet es poco o nada seguro; adicional a ello tres de cada cuatro se encuentra preocupado por la protección de la información personal y la posible utilización terceros puedan hacer de sus datos. Si a estas inquietudes se le agrega el robo de 81 millones de dólares al Banco Central de Bangladés – principal suceso de ciber-seguridad de 2016 – perpetrado por piratas informáticos, es más que justo que los usuarios tenga alguna razones de sobra para preguntase ¿la banca se blinda al ciber-crimen o no?

El responsable global de Arquitectura de Seguridad de BBVA, Juan Francisco Losa asegura que son seguras las transacciones en internet, incluyéndose las de la banca en general.  Es importante reconocer que el sector financiero debe formar parte de la denominada revolución digital y ha sido sin tregua desde principios del año 2000 su lucha por disminuir el fraude informático pese a la cada vez más sofisticada ciberdelincuencia.

Losa explicó que concretamente el BBVA, cuenta con mecanismos tecnológicos implantados con la finalidad de garantizar la seguridad de cada transacción, pero que no hay que dejar de omitir el hecho de que uno de los principales objetivos de estos criminales es la banca. A su juicio se han profesionalizado las amenazas cibernéticas en los últimos años, ya no solo por personas individuales sino por grupos bastante organizados, haciéndolas más complejas y recurrentes.

El temido “phishing”

Sin duda el fraude online es el primero de ellos pues afecta de manera directa al usuario e indirecta a la reputación de los bancos. Su finalidad es ejecutar transacciones ilícitas o robar dinero mediante múltiples técnicas destacándose la propagación de “malware” sea hacia el Smartphone, ordenador, o del “phishing”, es decir, el envío de mensajes o emails en los cuales los ciberdelincuentes se hacen pasar por una determinada entidad para que el usuario les facilite sus datos, claves o cuentas bancarias.

En segundo lugar se encuentran los ataques que incitan problemas de marca y reputación de la entidad, siendo una muestra clara un ataque a la infraestructura que logre hacer que el sistema esté por horas caído; y en por último, las acciones que causan impacto en la continuidad del negocio, incluyendo robos de credenciales mediante el método “phising” dirigida a los propios empleados

Pagar con un “selfie”

Una de las medidas clave para prevenir el fraude y por tanto incrementar la seguridad del cliente es el doble factor de autentificación, con esto la banca pretende disponer de herramientas y soluciones que generen seguridad. La biometría que comprueba e identifica al usuario mediante, por ejemplo, la voz, el iris o la huella dactilar, juega un papel indispensable.

Losa augura que esta tecnología va a tener un importantísimo peso como mecanismos de autenticación en el futuro. En este ámbito, desde hace poco el BBVA permite, por primera vez en España, con “Alta Inmediata” la apertura de cuentas bancarias con un “selfie” y una llamada por videoconferencia desde el móvil. De igual manera Mastercard tiene predicho implementar en el país la aplicación Mastercard Identity Check con la que el usuario realizará sus pagos escaneando su huella dactilar con el smarphone o para el reconocimiento facial con un “selfie” sin requerir la confirmación de dicha operación por contraseñas.